Gran ambiente en una noche de San Xoán con cachelas, sardiñadas y calor
El Rego da Balsa carballés celebró su ya tradicional sardiñada popular al son de la orquesta Compostela

La Costa da Morte vive una mágica noche de San Xoán, en la que no faltan los tradicionales rituales, la música, el buen ambiente y las sardiñadas y churrascadas, que reúnen a familias, grupos de amigos y vecinos a lo largo y ancho de toda la comarca. El intenso calor que hizo durante todo el día, con temperaturas que superaron los 36 grados, obligó a retrasar en algunos casos el encendido de las cachelas. Y es que se han unido fuego, calor y la magia de la noche más corta del año.
Uno de los grandes focos de atención está en Carballo, que celebra por todo lo alto sus fiestas patronales. Más de ochocientas cachelas inundan el aire de olor a fuego, acompañado del sabor a sardinas y churrasco.
El Rego da Balsa acogió una concurrida sardiñada popular organizada por la comisión de fiestas, amenizada por la orquesta Compostela. A medianoche llegó el momento más esperado: la quema de la gran cachela diseñada un año más por Maxi Pazos. En esta ocasión se trataba de una recreación de la vieja estación de trolebuses, elaborada con todo detalle.

La fiesta se trasladó también a los barrios y calles, con encuentros ya tradicionales del San Xoán carballés, como los de los grupos de amigos en el San Cristovo, en torno a las cachelas, o los vecinos de la calle Xúpiter, con su sardiñada.










