La Escola Ambiental de Senda Nova cierra en Carballo una edición récord de participación
Esta edición reunióde forma estable a cerca de 25 niños y a sus familias a lo largo de 26 jornadas

La decimocuarta edición de la Escola Ambiental de Senda Nova bajó el telón con un balance muy positivo tras ocho meses de actividades en los que volvió a batir su récord de participación continuada. El proyecto, desarrollado en colaboración con el Concello de Carballo, reunió de forma estable a cerca de 25 niños y niñas y a sus familias a lo largo de 26 jornadas centradas en la educación ambiental, la convivencia y el contacto con la naturaleza.
El acto de clausura se celebró el pasado 27 de junio en el Espazo da Natureza de Oza, donde se hizo un repaso a los trabajos realizados durante el curso. Asistieron el concejal de Medio Ambiente, Servicios y Protección Civil, Miguel Ángel Vales, y el presidente de Senda Nova, Adrián Eirís. El edil puso en valor el papel de las familias como parte esencial del proyecto, mientras que Eirís destacó que la Escola Ambiental constituye una iniciativa estratégica para la asociación al favorecer el relevo generacional y la implicación de los más jóvenes.
Desde la organización subrayan que, más allá del aumento de participantes, el aspecto más destacado ha sido el compromiso mostrado tanto por el alumnado como por las familias, que mantuvieron una asistencia constante durante los ocho meses de programación. Los propios familiares señalaron la evolución experimentada por los niños y niñas gracias a experiencias como las acampadas, la participación en el mercado dominical o la construcción de un gallinero.
La programación combinó actividades en el Espazo da Natureza de Oza con salidas a distintos enclaves del patrimonio natural y cultural de la comarca, entre ellos el dolmen da Pedra Moura, el bosque de Ribeira da Pena y el esteiro do Anllóns. Las pernoctas en tiendas de campaña también formaron parte del calendario con el objetivo de fomentar la convivencia y el aprendizaje de técnicas para desenvolverse en el medio natural.
Uno de los ejes del proyecto volvió a ser la huerta ecológica, que ocupó buena parte de las sesiones. Durante el curso se cultivaron más de una docena de especies, tanto en el invernadero como al aire libre, y se colaboró con centros educativos del municipio en el cuidado de árboles autóctonos, especialmente robles. El incremento del tiempo dedicado a la huerta permitió duplicar la cosecha, aumentar el número de plantas que los participantes llevaron a sus hogares y celebrar el doble de jornadas de venta en el mercado dominical de Carballo, una iniciativa que facilita el contacto de la EscolaAmbiental con la sociedad.
Entre las novedades de esta edición destacó la construcción de un gallinero, una actividad dirigida principalmente a los participantes de mayor edad. El proyecto permitió trabajar habilidades prácticas mediante el uso de herramientas, aplicar conocimientos adquiridos en el aula y avanzar hacia un sistema de aprovechamiento de los residuos orgánicos dentro del propio espacio.
La clausura concluyó con la entrega de diplomas a todos los participantes como reconocimiento a su trabajo durante el curso. Además, Sofía Souto y Noa Mourón recibieron una distinción especial por cumplir cinco años formando parte del proyecto.













