La Costa da Morte vibró como nunca con la selección campeona del mundo
En plazas, bares y calles el siguimiento de la final entre España y Argentina fue masivo

La Costa da Morte también empujó lo suyo para que la selección española de fútbol se proclamase por segunda vez en su historia campeona del mundo.
En plazas, bares y calles el seguimiento de la finalísima ante Argentina fue masivo. El partido reunió a gente de todas las edades, entre las que había familias con niños pequeños y, sobre todo, muchísimos jóvenes vestidos con camisetas y con las caras pintadas con los colores de la selección ganadora.
La práctica totalidad de los ayuntamientos se sumaron a la causa futbolística instalando pantallas gigantes en sus principales calles y la respuesta del público demostró que la decisión, que también secundaron comisiones de fiestas como la de la Rapa das Bestas de Vimianzo a la de la Festa da Familia de Dumbría, fue todo un acierto.
En Carballo se situó en una de las explanadas de aparcamiento de la zona de Rego da Balsa, que estuvo llena a rebosar. Los asistentes disfrutaron con el juego de España, saltaron cada vez que el balón rondó los dominios del Dibu Martínez y protestaron airadamente tanto la dureza de los argentinos como los múltiples cortes de señal que hubo a lo largo de la retransmisión.
Al final, aunque se hizo de rogar, llegó el éxtasis con el gol de Ferrán Torres en la prórroga. Nada más finalizar la misma la alegría colectiva se desbordó en forma de abrazos, saltos y llamadas de teléfono a seres queridos. No faltó tampoco el tradicional lanzamiento de bombas de palenque ni los desfiles de vehículos haciendo sonar sus cláxones.
En la capital carballesa como en otras muchas localidades, la noche prometía ser larga para muchos de los que presenciaron un hito histórico: la final en la que la selección española de fútbol logró su segunda estrella.













