Continúa en Carballo la recuperación de edificios y estructuras que quedaron paralizadas en anteriores crisis inmobiliarias
Especialmente significativo resulta el aprovechamiento de bajos comerciales que pasarán a tener uso residencial

El mercado residencial de Carballo continúa dando señales de reactivación.
La Xunta de Goberno Local aprobó este lunes tres nuevas licencias para otras tantas viviendas: una unifamiliar de nueva construcción en la avenida dos Abetos y otras dos que se crearán mediante la transformación de antiguos locales comerciales de las calles Perú y Camilo José Cela. A ello se suma la reforma y ampliación de una casa existente en Cances Grande.
Estos cuatro proyectos movilizarán en torno a 460.000 euros de inversión. Especialmente significativo resulta el aprovechamiento de bajos comerciales que pasarán a tener uso residencial.
Las nuevas licencias coinciden con una tendencia que se está haciendo más visible cada vez en el ámbito urbano: la recuperación de edificios y estructuras que quedaron paralizados durante anteriores crisis inmobiliarias.
Uno de los ejemplos más singulares es el edificio del número 19 de la rúa San Xoán Bautista, una estructura iniciada en 1980 y que permaneció durante 46 años sin rematar. La licencia concedida recientemente permitirá completar el inmueble con una inversión superior a los 700.000 euros e incorporar al mercado 14 viviendas, 9 plazas de garaje y 14 trasteros.
En mayo se autorizó el final de otro bloque residencial en la calle Enrique Labarta Pose, en este caso con una inversión de alrededor de 1,4 millones de euros, que permitirá crear 19 viviendas, 20 garajes y 21 trasteros. Actuaciones semejantes están en marcha en otros puntos de la villa, como las rúas Vila de Caión, Sol o Cuba.
El fenómeno permite recuperar tanto edificios que quedaron a medio construir durante la crisis inmobiliaria de finales de los años setenta y principios de los ochenta como estructuras procedentes de la explosión de la burbuja inmobiliaria de 2008.
Esta nueva etapa está permitiendo llenar vacíos urbanos, recuperar estructuras abandonadas y aprovechar mejor la trama urbana ya construida.
El ejemplo de mayor dimensión de esta transformación se sitúa en el ámbito de Rego da Balsa, donde en los próximos años confluirán diferentes iniciativas públicas y privadas.
Los nuevos propietarios del complejo Costa Nariga, conocido popularmente como Riotorto, iniciaron hace poco los trámites para reactivar su licencia de obra y culminar un proyecto que prevé 67 viviendas.
En el mismo ámbito está prevista la promoción de 75 viviendas públicas por parte de la Xunta de Galicia en una parcela cedida gratuitamente por el Concello de Carballo.
A estas iniciativas se sumará una nueva actuación estatal. El Consejo de Ministros incluyó Carballo entre los 22 proyectos que desarrollará la empresa pública Casa 47, antigua SEPES, para incrementar el parque de vivienda asequible.
Al otro lado de la avenida Ponte da Pedra también avanza la construcción de una promoción privada de 46 viviendas, prácticamente agotadas ya durante la fase de preventa, mientras que en el solar contiguo ya se anuncia una futura promoción, aun sin tramitación urbanística iniciada.
Veinte años después del máximo inmobiliario de 2006, cuándo se llegaron a solicitar licencias para 1.138 viviendas en un único año, Carballo afronta un escenario muy diferente: más centrado en la regeneración urbana, en la recuperación del patrimonio construido y en la creación de vivienda dentro de una ciudad más compacta y cohesionada.











