La aparición de las nubes desluce la visión del eclipse en buena parte de la Costa da Morte
En el litoral de Bergantiños vieron empezar el fenómeno pero se perdieron el ocultamiento solar

El eclipse solar de este miércoles dejó sensaciones encontradas en la Costa da Morte, en donde se disfrutó del mismo de forma desigual en función de la presencia o no de nubes.
En municipios como A Laracha y Carballo, dos de los que englobados dentro de la franja de totalidad, solo se pudieron ver los primeros compases del fenómeno toda vez que poco después las condiciones de visibilidad empezaron a empeorar de forma repentina.
Especialmente frustrantes fueron los casos de Caión y Razo, playas en las que se dieron cita miles de personas, entre las que había muchos turistas y gente llegada desde otros puntos de la Costa da Morte.
Fue el caso de varios vecinos de Fisterra que decidieron acercarse hasta el arenal carballés por cuanto en el “fin do mundo” el eclipse no pasaba de parcial.
Por lo que respecta a Caión, en donde llegaron a ofrecerse en algún local de hostelería hasta 1.000 euros por la reserva de una mesa por tres horas, la animación ya se dejó notar en la jornada del martes, ya que muchos aprovecharon para hacer un ensayo de cara al día siguiente y para reservar mesa en las terrazas del paseo marítimo.
Este miércoles la avalancha humana obligó, tal y como se esperaba, a cortar la carretera provincial para dirigir los vehículos hacia el aparcamiento disuasorio situado junto al pabellón de Xermaña, desde donde un autobús trasladó a la gente hasta la plaza.
“Os hosteleiros din que debía haber unha eclipse cada cinco días”, decía en tono jocoso un vecino en plena calle.
Algo más de suerte tuvieron aquellos que apostaron por seguir la alineación de astros desde el mirador de Santa Marta o desde el Castro de Montes Claros, al tratarse de espacios más interiores.
A Malpica las nubes llegaron algo más tarde, lo que les permitió contemplar la primera fase del proceso, pero no así el eclipse total ya que el empeoramiento de las condiciones de visibilidad fue también bastante repentino.
En este municipio hubo cuatro puntos principales de observación, empezando por Faro Nariga, a donde solo se podía llegar a través de un servicio de autobús fletado por el Concello y al que recurrieron cerca de 200 personas.
Centenares de personas también se dieron cita en el monte de Santo Hadrián, en donde los aparcamientos habilitados por el Concello resultaron totalmente insuficientes.
A destacar que Malpica fue de los pocos concellos que reservó un espacio para personas con movilidad reducida, concretamente la Praza da Hélice.
Ponteceso y Laxe, la cara de la moneda
Ponteceso siguió el eclipse desde el Faro Roncudo.
La demanda para verlo fue tal que el Concello agotó las existencias de gafas especiales, aunque lo compensó con una degustación de canapés bajo carpa.
Allí las nubes aguantaron hasta minutos antes del eclipse total, al igual que ocurrió en Laxe.
Pese a no poder contemplar la esperada corona solar o el ‘anillo de diamantes’, el regidor laxense, Francisco Charlín, confesaba que resultó impresionante el momento de la desaparición del sol: “Foron só 30 ou 40 segundos dunha escuridade repentina que impoñía, Mágoa que as nubes nos impediran velo”.
Los instantes de penumbra también se vivieron con especial emotividad en la playa de Razo, en donde incluso hubo aplausos.
Más al sur, en concellos como Vimianzo, Camariñas, Dumbría, Muxía, Cee y Fisterra tuvieron más suerte con la meteorología, aunque en todo este ámbito el eclipse no pasó de parcial.
Nada más finalizar se dispararon las celebraciones festivas
En muchas localidades de la Costa da Morte casi ni se dejó saborear las sensaciones vividas durante el eclipse y, nada más finalizar, hubo sonadas celebraciones.
La comisión de fiestas de Caión organizó una sardiñada popular en la denominada Horta do Cura, amenizada por Diana Pombo.
En Fisterra tras recuperar el astro rey su esplendor comenzó el concierto de la gaiteira Susana Seivane en la zona portuaria, promovido por la Diputación Provincial de A Coruña.
En Cee también se optó por la música, con protagonismo para una de las mejores bandas de jazz de Galicia, Charo Quicler Jazz Band, a la que acabó sumándose el trompetista Ricardo Formoso.
En Malpica, la asociación Salitre, organizó a primeras horas de la noche una salida astronómica para disfrutar de la lluvia de estrellas de las Perseidas.











