El consumo de agua se mantiene estable en Carballo, pero se triplica en el litoral durante el verano
El Concello hace un llamamiento al consumo responsable, ya que sigue la situación de alerta por sequía en el río Anllóns

El río Anllóns mantiene la situación de alerta por escasez de agua, decretada el pasado día 11 por la Xunta. En Carballo, el Concello refuerza la llamada a la ciudadanía para hacer un uso responsable del agua, en un momento en el que el consumo se mantiene estable en su conjunto, pero se triplica en la zona costera durante el verano.
Desde que se activó la prealerta a principios de julio, el Concello comenzó a adoptar medidas de ahorro, intensificándolas una vez elevada la situación al estado de alerta. Según explican desde el Concello, se suspendieron los baldeos, se cortó el suministro de las fuentes ornamentales, se redujo la frecuencia de los riegos, se está priorizando el uso de plantas con poca demanda de agua en los parques y jardines y se mantiene una vigilancia constante de los consumos, tanto en las instalaciones municipales como en la red de distribución.
“Temos que ser moi conscientes de que a auga é un recurso limitado e de que cada pequeno xesto conta. O Concello está reducindo os seus consumos, pero necesitamos tamén a colaboración de toda a veciñanza para atravesar esta situación nas mellores condicións posibles”, señala el edil de Medio Ambiente, Praias e Protección Civil, Miguel Vales.
Los datos recogidos por la empresa concesionaria del ciclo integral del agua, Gestagua, permiten analizar la evolución del consumo durante las últimas semanas. Entre el 14 de julio y el 17 de agosto de este año se trataron en las depuradoras potables de Queo y Carral un total de 233.954 metros cúbicos de agua, mientras que el volumen distribuido ascendió a 231.810 metros cúbicos, con una media diaria de 6.600 m³.
Los registros diarios no muestran en este período una tendencia sostenida al incremento del consumo; de hecho, en la semana del 11 al 17 de agosto la media se situó ligeramente por debajo de las semanas anteriores, un dato que el Concello atribuye a la concienciación vecinal a la hora de ahorrar el consumo.
Por otro lado, los datos del pasado 2025 muestran una clara diferencia con respecto a las zonas costeras. Así, en Razo, Baldaio y Pedra do Sal se pasó de 5.598 m³ en el primer trimestre de 2025 a 17.457 m³ en el tercer trimestre, coincidiendo con la temporada estival. Esto supone que el consumo fue más de tres veces superior en la temporada estival que en los inicios del año, con un incremento del 211,8%.
En el conjunto del término municipal, por el contrario, el consumo en dicho período de 2025 pasó de 391.678 m³ a 430.165 m³, lo que supone un incremento del 9,8 %.
Desde el Concello señalan que los datos ponen de manifiesto que la mayor presión estacional se concentra en la costa, donde la población aumenta de manera muy significativa durante el verano por la presencia de turistas, visitantes y segundas residencias. Además, una parte importante de la franja costera -como Lema, Rebordelos, Noicela y Vilela— todavía no disponen de abastecimiento municipal, por lo que estos registros no reflejan la totalidad de la demanda de agua en la costa carballesa.
“No resto do concello o consumo é moito máis estable, pero nas zonas costeiras conectadas á rede triplícase durante o verán. Esa presión adicional coincide precisamente cos meses nos que os ríos levan menos caudal, e por iso é especialmente importante extremar o aforro”, explica Miguel Vales.
El Concello mantiene también un seguimiento del funcionamiento de la red de abastecimiento. El rendimiento hidráulico fue del 75,61% en 2025, ascendiendo al 77,5% en el primer trimestre de 2026 y situándose en el 76,34% en el segundo trimestre, por encima de la media del año pasado.
Asimismo, el Concello realiza un seguimiento permanente de la evolución del consumo y de la situación en la cuenca del río Anllóns y adaptará las medidas municipales a las indicaciones que se vayan estableciendo en función de la evolución de la alerta.
“Non estamos diante dun problema de abastecemento inmediato, senón dunha situación que nos obriga a anticiparnos e a protexer o recurso. Canto máis consigamos reducir agora os consumos prescindibles, máis capacidade teremos para afrontar as próximas semanas”, afirma Miguel Vales.











