La participación en la XI BTT dos Callos rozó los 200 corredores a pesar del mal tiempo
La prueba resultó muy dura y exigente por el lodo y las empinadas subidas a pesar de que la lluvia dio una tregua

Un total de 194 deportistas desafiaron finalmente al mal tiempo y acudieron a la XI BTT dos Callos que organizó la Agrupación Deportiva Downhill.
Entre los dirigentes de la entidad había temor a que la adversa meteorología acabase dejando en casa a muchos de los corredores y corredoras inscritos, pero finalmente no ocurrió así al punto de que sobraron los dedos de una mano para contar a los que se perdieron la cita.
Al final la meteorología fue incluso algo más benigna de lo esperado por cuanto la lluvia solo hizo acto de presencia en momentos muy puntuales y evitó que los caminos por los que transcurría el recorrido se degradasen más de lo que ya lo estaban.
Los participantes, en cambio, no pudieron evitar una copiosa granizada que cayó cuando se llevaban recorridos alrededor de una veintena de kilómetros, que obligó a algunos a buscar refugio mientras otros se conformaban con la protección que les brindaban sus cascos.
La prueba no tenía carácter competitivo, limitándose a un recorrido cicloturista que resultó de lo más exigente y que pudo serlo mucho más todavía de haber coincidido con una mañana de lluvia generalizada.
A los corredores se les hizo especialmente complicado subir algunas de las rampas distribuidas a lo largo del doble recorrido previsto: el largo de 40 kilómetros y 1.100 metros desnivel positivo y el corto, de 28 kilómetros y 700 metros de desnivel.
En esas cuestas empinadas y con presencia de abundante lodo, hubo muchos, incluidos los del recorrido corto, a los que no les quedó más remedio que echar el pie a tierra.

Distinciones
La salida se efectuó a las 9.30 de la mañana desde las inmediaciones del IES Agra de Leborís en dirección a los montes de Golmar y Soutullo hasta llegar cerca de la confluencia entre los municipios de A Laracha y Cerceda, para emprender luego el regreso por caminos de la parroquia de Montemaior.
En la línea de salida el alcalde de A Laracha, José Manuel López Varela y la concejala de Deportes, Patricia Bello, se encargaron del acto protocolario de cortar la cinta.
Los deportistas empezaron a llegar a meta poco después de las 13 horas y antes de reponer fuerzas a base de callos tuvieron que pasar por la ducha para deshacerse del barro que acumulaban, además de lavar sus bicicletas en el punto habilitado para ello por la organización en el propio pabellón polideportivo del IES Agra de Leborís.
En ese centro logístico, Maximino Pérez Vázquez, presidente de la AD Downhill informaba de que la prueba había sido un éxito y que había culminado sin incidentes, más allá de alguna que otra caída sin mayor trascendencia.
A ello también contribuyó el dispositivo de seguridad conformado por efectivos de la Policía Local y de Protección Civil, con los que también colaboraron los 40 voluntarios dispuestos por el club organizador.
Al término de las dos carreras también se procedió a la entrega de las habituales distinciones.
En este sentido, el premio al participante de procedencia más lejana fue para un corredor de Vigo.
El reservado al club más numeroso se lo llevó Laracha en dúas Rodas por acudir con más de una docena de deportistas.
El galardón al ciclista más veterano viajó para Narón y el que le correspondía al más joven no se entregó porque no acudió a recogerlo el ganador.
El Xantar final reunió a un total de 140 personas, entre las que había 98 corredores. Además de callos hubo empanada y rosca con queso y membrillo.








