Derrota del Bergan en casa ante el Rayo Cantabria por 3-4
Pese al buen volumen de juego ofensivo, la permisividad en su área, lastró al equipo de Simón Lamas

Siete goles recibidos. Ese es el desalentador bagaje que explica las dos últimas derrotas del Bergantiños, que, tras caer en Astorga, volvió a ser víctima de su fragilidad defensiva ante un Rayo Cantabria que no había ganado como visitante y que este domingo se impuso en As Eiroas por 3-4.
Pese al buen volumen de juego ofensivo, la permisividad en su área, lastró al equipo de Simón Lamas, que ve el playoff un poco más lejos. A los cinco minutos, en el primer saque de esquina a favor de los pupilos de Simón Lamas, Iago Novo puso la pelota en el área y Keko, saltando más que el resto, conectó un poderoso testarazo con el que alojó el cuero dentro del marco de Laro.
El Rayo Cantabria empezó a tener algo más la pelota y no le costó hacer fructífero su primer acercamiento. Tass desajustó el centro, el pasillo lo aprovechó Solórzano, que recibió por la izquierda, chutó demasiado abierto, pero su tiro se convirtió en un preciso servicio para Mascaró, quien, en el segundo palo, estiró la pierna lo justo para desviar con la puntera y anotar el 1-1 en el minuto diez.
A los 37 llegó el 1-2. Adrián Argos recibió en banda derecha, donde regateó a su marcador, entró en el área aprovechando el pasillo y, al ver que le tapaban las líneas de pase, golpeó con dureza, buscando el primer palo. El balón, tras tocar en el pie de Keko, tomó una cierta altura y superó a Santi Canedo, que lo esperaba a ras de hierba.
El Rayo Cantabria se acercó a su primera victoria como visitante tras una falta sacada por Diego Martínez. La pelota pegó en el brazo de uno de los hombres de la barrera, ubicada en el área, y el penalti consiguiente lo transformó Diego Díaz. El Bergantiños redujo la desventaja seis minutos después. Simón Lamas había introducido a Onyia y adelantó a Fito. El central recibió en la frontal del área, hizo espacio con un giro y cruzó a la red el 2-3.
Tras unos minutos de agobio, con el conjunto carballés embotellando al Rayo, el cuadro cántabro respiró aliviado tras llevar a buen puerto una de las acciones más espectaculares de la tarde. Mascaró recibió en la medialuna, se deshizo en un palmo de terreno de dos oponentes y clavó la pelota en la red con un tiro a media altura. El partido volvió a comprimirse en la prolongación, cuando Koke bajó un cambio de orientación de juego y cruzó a la red para establecer el definitivo 3-4.







