Manu Ruibal: “Este también fue bonito, pero me quedo con el primer ascenso a Plata”
El capitán del Escola Lubiáns no ha decidido aun si va a continuar jugando la próxima temporada

La del pasado domingo fue una jornada tan inolvidable como larga para la familia deportiva del Escola Lubiáns.
Por segunda vez en su historia el equipo sénior carballés logró el ascenso a Liga Plata de hockey después de imponerse por 4-3 al Aluche madrileño en el partido de vuelta de una igualadísima eliminatoria de ascenso.
Manu Ruibal, capitán del equipo, relata el carrusel de emociones que vivió tanto en la pista como en la celebración posterior, además de hablar del futuro inmediato del equipo y del suyo propio después de trece años enfundándose la camiseta del club, a los que hay que añadir su anterior etapa de formación en las distintas categorías base.
¿Cómo se encuentra después del más que merecido festejo?
Muy bien. Fue una fiesta muy bonita e intensa porque había muchas ganas de celebración tras el duro trabajo de toda la temporada, sin olvidar que también nos permitió desquitarnos de la desilusión que supuso caer en la fase de ascenso del año anterior.
¿Esperaba un partido de vuelta tan apretado?
Por las referencias que teníamos, sabíamos que el Aluche es un equipo intenso y correoso, con jugadores que aunque no sobresalen por su gran nivel técnico, nos podían poner en dificultades, como así ocurrió .
Y eso que las cosas no pudieron empezar mejor...
Sí, tuvimos la suerte de marcar nada más sacar de centro. Después, de haber tenido un poco más de acierto, igual podríamos habernos llevado la eliminatoria de forma mucho más fácil.
Sin embargo, al final tocó sufrir después de ir ganando 4-2...
Es cierto, los últimos minutos se nos hicieron eternos. Ellos arriesgaron al jugar sin portero y demostraron tener muy bien entrenado el 5 para 4.
¿Qué pensó cuando a 47 segundos del final los madrileños apretaron el marcador con el 4-3?
Son instantes en que lo ves todo de forma negativa. Es cierto que quedaba muy poco tiempo pero te dices a ti mismo: ¡Cuidado!
¿La clave estuvo en mantener la calma y la cabeza fría?
En eso y en juntarnos para defender muy cerrados, parar sus disparos como fuese y estar muy atentos a las segundas opciones. Después tuvimos la suerte de que ellos cometieron la décima falta con tan solo diez segundos por jugar y ahí ya vimos que no se nos podía escapar. Para mí la verdadera clave estuvo en que en la fase de ascenso el equipo, a nivel defensivo, dio un paso adelante, algo que no ocurrió en la liga, en la que marcamos goles con facilidad, pero defender nos costó bastante más.
Lo de defender mejor en el partido decisivo tiene su mérito, sobre todo teniendo en cuenta que a cuatro minutos del descanso el equipo ya llevaba ocho faltas y estaba a tan solo dos de sufrir el castigo de los libres directos.
Es algo que ya nos pasó en el partido de ida, en donde encajamos un gol de falta directa. Lógicamente es una situación que te condiciona porque tienes que controlarte mucho más y no puedes apretar tanto en las marcas sobre el rival. Afortunadamente, el domingo la cosa salió bien y en la segunda parte procuramos seguir igual de intensos en los marcajes, pero sin cometer faltas.
¿Sabe mejor un éxito deportivo si es sufrido?
Todos los deportistas queremos ganar de la manera más contundente posible, pero es indudable que si lo haces de manera sufrida siempre vas a tener un mejor recuerdo de ese día. Y lo mismo ocurre con los aficionados.
¿Qué me dice de la actuación de Ramón en la portería?
Que mucha parte de este ascenso es suya. En la vuelta tuvo intervenciones decisivas pero en Madrid ya nos mantuvo en el partido en varias fases del mismo.
¿Qué ascenso a Liga Plata le hizo más ilusión, el del domingo o el de hace tres temporadas?
Este fue bonito, pero el de hace tres temporadas fue muy especial por muchas cosas. Primero, porque a todos los jugadores nos brindó la oportunidad de jugar por vez primera en Liga Plata, algo que ninguno había conseguido hasta entonces. Y en segundo lugar, porque fue un ascenso inesperado y con mucho suspense. En la última jornada de liga nosotros jugábamos en Bilbao y teníamos que ganar al Jolaseta para asegurarnos disputar la promoción porque el ascenso directo ya los dábamos por perdido ya que el Ordes nos llevaba dos puntos. Al final todo nos salió de cara porque nosotros ganamos y perdió el Ordes, aunque tardamos unos diez minutos en enterarnos porque había mucha confusión sobre ese partido.
¿A quién le dedica este éxito?
A mucha gente, empezando por mi familia que me ha apoyado siempre y, de forma muy especial, a mi pareja que hizo mucho para que yo pudiese acabar esta temporada. También al cuerpo técnico y, por supuesto, a mis compañeros, con algunos de los cuales estoy conociendo nuevos tipos de música e incluso palabras que nunca antes había escuchad.
Aunque esa decisión le corresponde tomarla a otros, ¿cree que el equipo debe reforzarse para mantenerse en la nueva categoría?
Personalmente, creo que hay que reforzarse sí o sí. Jugar en Plata supone un salto abismal y considero que habría que hacer, como mínimo, un par de fichajes.
A Manu Ruibal le queda cuerda para rato, ¿no?
Ahora mismo no tengo claro si voy a continuar o no. Tengo ya 40 años y esta temporada se me hizo bastante larga. Es algo que tendré que meditar con calma con mi gente, analizar bien pros y contras antes de tomar la decisión.










