Luis de la Fuente se lo pasa en grande en la Costa da Morte
El seleccionador nacional se alojó en Fisterra y visitó otras zonas como Dumbría y Carnota

Luis de la Fuente eligió la Costa da Morte para disfrutar de unos días de descanso después de llevar a España a conquistar su segundo Mundial. El seleccionador nacional aprovechó el fin de semana para descubrir algunos de los lugares más emblemáticos de Fisterra, Dumbría y Carnota, en una escapada en compañía de su mujer, familiares y amigos en la que no faltaron el paisaje, la gastronomía y numerosas muestras de cariño.
El técnico riojano llegó a la comarca después de haber pasado por A Coruña y estableció en Fisterra su particular campo base. Se alojó en el hotel O Semáforo, a los pies del faro, donde pudo contemplar uno de los grandes atractivos del fin del mundo: el atardecer sobre el Atlántico. La experiencia nocturna en el cabo también dejó huella en el seleccionador, especialmente la imagen de la luz del faro recortándose sobre el océano.
Y si el paisaje consiguió conquistarlo, la gastronomía tampoco se quedó atrás. Durante su estancia tuvo oportunidad de probar algunos de los productos más representativos de la comarca, con percebes y berberechos entre los protagonistas, además de rodaballo y propuestas mucho más sencillas como unos huevos fritos con patatas.
La ruta no terminó en Fisterra. De la Fuente aprovechó su estancia para desplazarse hasta Dumbría, donde conoció la fervenza do Ézaro y recibió explicaciones sobre el aprovechamiento hidroeléctrico de la zona. También se acercó hasta Carnota para descubrir el entorno del Monte Pindo y O Fieiro.
Su presencia tampoco pasó precisamente inadvertida. Apenas ha transcurrido un mes desde que España se proclamó campeona del mundo tras imponerse a Argentina en la final disputada el pasado 19 de julio y fueron muchos los vecinos y visitantes que reconocieron al seleccionador durante sus paseos. De la Fuente respondió con cercanía a quienes se acercaron para felicitarlo, incluidos numerosos niños que quisieron fotografiarse con uno de los grandes nombres propios del verano futbolístico.











