Aprobadas las mejoras de seguridad viaria en los tramos comunes del camino Fisterra-Muxía
La Xunta destina 300.000 a colaborar en la rehabilitación integral de la casa rectoral de Santa María de Loureda, en Arteixo

El Consello da Xunta ha aprobado el proyecto de trazado de los tramos comunes del Camino de Fisterra-Muxía con la red viaria existente, para mejorar la seguridad vial y fomentar la movilidad sostenible.
Tal y como ha recordado el Gobierno gallego en nota de prensa, el proyecto fue aprobado provisionalmente en el mes de febrero y, posteriormente, en mayo fue sometido a los trámites de informe de las administraciones afectadas y de información pública.
Tras ello, se abrió así un período durante el cual se recibieron alegaciones e informes, que fueron analizados y respondidos en el informe de alegaciones emitido el pasado mes de julio. Llegado a este punto, la actuación inicia su tramitación definitiva, que permitirá ejecutar once sendas peatonales segregadas en diversos tramos comunes del Camino de Santiago de Fisterra y Muxía con carreteras de titularidad autonómica, provincial y municipal.
De forma detallada, seis de las actuaciones se desarrollarán en tramos situados en el municipio de Dumbría, mientras que en los de Santiago de Compostela, Negreira, Cee y Muxía se ejecutará una obra por localidad. Una de ellas, la del municipio de Cee, también afectará al territorio del municipio de Corcubión. Además, se contempla la renovación estructural de una senda existente en el municipio de Mazaricos. En total, el proyecto beneficia a siete municipios de la provincia de A Coruña.
También, el Ejecutivo autonómico ha avanzado que colaborará con 300.000 euros con Arteixo para la rehabilitación integral de la casa rectoral de Santa María de Loureda.
El convenio, entre la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude y el Gobierno local, autorizado este martes en el Consello da Xunta, permitirá destinar este espacio a equipamiento social, cultural y comunitario de carácter parroquial y vecinal.
Todo ello con el objetivo de recuperar de manera funcional, arquitectónica y patrimonial un inmueble integrado en un conjunto eclesiástico catalogado y que actualmente carece de un uso efectivo. En este sentido, las actuaciones incluyen el acondicionamiento del terreno, las cimentaciones, la reparación de las cubiertas, la mejora del aislamiento y la impermeabilización, así como la urbanización interior, la carpintería o la instalación de nueva señalización y equipamiento.











