Salvamos Cabana considera incompatible la planta de biogás con la protección del río Anllóns
Tilde de preocupante que una instalación de esas características se pretendar implantar en una espacio fluvial en el que debería prevalecer el principio de precaución ambiental

El colectivo Salvamos Cabana recuerda que la parcela en la que se pretende instalar la planta de biogás proyectada para A Laracha linda por uno de sus lados con el río Anllóns, por lo que supone “un riesgo inasumible para el medio hídrico y para el equilibrio ecológico del río”.
La entidad incide en que la planta prevé tratar hasta 63.000 toneladas anuales de residuos, incluyendo purines, lodos industriales y residuos de matadero clasificados como Sandach, materiales todos ellos con un elevado potencial de afección ambiental.
A ello habría que sumar la generación prevista de 50.947 metros cúbicos anuales de aguas residuales industriales procedentes de la fracción líquida del digestato, por lo que “cualquier fallo estructural, vertido accidental, error humano o episodio de lluvias intensas podría provocar una contaminación directa de las aguas superficiales del Anllóns y afectar de forma grave a la red hidrográfica.
La asociación cita también otros impactos negativos asociados al proyecto, caso del incremento del tráfico pesado, la emisión de olores y contaminantes atmosféricos y la degradación del paisaje rural y de la calidad de vida.
Alude también a la proximidad del entorno protegido de la Mámoa de Chousa Grande y a los riesgos inherentes al almacenamiento de biogás a alta presión en una zona catalogada como de alto riesgo de incendios forestales.
Por todo ello, valora el proyecto como incompatible con la preservación ambiental del entorno del río Anllóns.










