El Concello larachés alega contra la planta de biogás por el riesgo ambiental y para la salud
Miembros de la plataforma estarán esta semana en la antigua unitaria ayudando a tramitar las alegaciones

El Concello de A Laracha ya tiene listo el documento de alegaciones contra la planta de biogás prevista en Soandres, un escrito en el que el gobierno local cuestiona buena parte de los pilares del proyecto promovido por Bioenergía A Coruña. Las alegaciones, publicadas también en la web municipal para que los vecinos puedan utilizarlas como modelo, sostienen que la instalación no puede analizarse únicamente como una planta energética, sino como una gran infraestructura industrial de tratamiento de residuos con posibles consecuencias ambientales, sanitarias, patrimoniales y territoriales sobre toda la comarca.
El documento arranca cuestionando la propia tramitación administrativa del expediente. El Concello sostiene que no toda la documentación vinculada al proyecto fue sometida a información pública, especialmente la relacionada con residuos Sandach y distintos informes sectoriales, lo que no garantiza una participación pública “real e efectiva”.
El gobierno local también cuestiona la clasificación de parte de los residuos previstos en la planta y entiende que determinados purines deberían tratarse como Sandach de categoría 2 y no de categoría 3, una diferencia que afecta directamente a las exigencias sanitarias y a las condiciones de tratamiento.
Una parte fundamental de las alegaciones se centra en el agua y en el posible impacto sobre el río Anllóns. El Concello rechaza especialmente el vertido de las aguas procedentes de la fracción líquida del digestato y sostiene que no deberían considerarse simples aguas residuales, sino residuos derivados del propio proceso industrial. El escrito pone el foco en los más de 41.000 metros cúbicos anuales de aguas residuales industriales depuradas previstos en el proyecto, además de las aguas pluviales procedentes de zonas de carga, descarga y circulación.
Las alegaciones advierten de que el expediente no caracteriza de forma concreta la composición de esas aguas y recuerdan que parte de los parámetros utilizados se basan en referencias bibliográficas y experiencias genéricas del sector. El Concello teme que posibles fallos de funcionamiento, lluvias intensas o arrastres desde las plataformas de trabajo puedan trasladar contaminantes, hidrocarburos, patógenos o metales pesados al entorno del Anllóns, un río que considera estratégico para Bergantiños tanto por su valor ambiental como por su papel en el abastecimiento y el equilibrio ecológico de la comarca.
El documento también insiste en la posible contaminación de acuíferos y aguas subterráneas y critica que el estudio de impacto ambiental no incorpore mediciones reales ni estudios de campo suficientes. La afección sanitaria es otro de los grandes bloques de las alegaciones. El Concello considera insuficientes las garantías previstas para controlar olores y contaminantes asociados al tratamiento de residuos y advierte de la posible presencia de partículas como amoníaco u otros agentes patógenos relacionados con los biorresiduos.
En este sentido, el escrito cuestiona especialmente que parte de las operaciones de descarga y manipulación de residuos se desarrollen en espacios abiertos o sin sistemas de confinamiento adecuados, lo que podría provocar emisiones no controladas. El Concello también advierte de la cercanía de viviendas y núcleos habitados como Vista Alegre o Vilar da Fraga. Las alegaciones municipales también cuestionan el tráfico pesado asociado a la actividad.
El Concello considera “non asumible” la circulación continua de camiones transportando residuos, digestato y materiales inflamables en un entorno rural como el de Soandres y alerta de las consecuencias sobre la seguridad vial y el deterioro de caminos y carreteras.
El apartado urbanístico es otro de los puntos centrales del escrito. El Concello entiende que una instalación industrial de estas dimensiones no puede implantarse en suelo rústico sin una planificación territorial específica y critica que el proyecto no justifique adecuadamente la inexistencia de alternativas en suelo industrial. Las alegaciones ponen además el foco en el impacto paisajístico y patrimonial. El documento describe una infraestructura formada por digestores, depósitos, antorchas, naves industriales y viales interiores que transformarían completamente el paisaje rural de Soandres.
En materia patrimonial, el Concello advierte de una “afección irreversible e descontextualización” de bienes catalogados como la mámoa de Chousa Grande, el petróglifo de Couto Martíns, la mámoa y el castro de Santa Baia o el conjunto de hórreos de Vilar da Fraga. El escrito también menciona posibles afecciones sobre especies protegidas y áreas de interés paisajístico próximas al proyecto, además de cuestionar la evaluación de riesgos derivados de posibles accidentes o fallos de funcionamiento.
Desde el Concello recuerdan que las alegaciones se pueden presentar hasta el día 26 de mayo e insiste en el rechazo “firme” de toda la corporación municipal contra el proyecto. Además del modelo de alegaciones, la municipalidad también puso a disposición la Escola da Fraga de Soandres, donde estarán representantes de la plataforma esta semana ayudando a tramitar las alegaciones.












