El rechazo a la planta de biogás de A Laracha podría llegar a Europa
El eurodiputado socialista Nicolás González se reunió esta semana con los vecinos de Soandres

La oposición vecinal y política contra la planta de biogás proyectada en Soandres (A Laracha) podría acabar llegando a las instituciones europeas. Así lo dejó entrever el eurodiputado socialista Nicolás González Casares durante el encuentro mantenido la tarde del jueves con representantes de la plataforma Stop Biogás A Laracha, numerosos vecinos de la parroquia y con la portavoz socialista Inés Ramos, en plena recta final del proceso de alegaciones contra el proyecto.
Casares animó a los vecinos a centrarse ahora en la presentación de alegaciones durante el periodo de exposición pública abierto por la Xunta, aunque abrió la puerta a trasladar posteriormente el conflicto a Europa “se é preciso”. El europarlamentario reclamó además al Gobierno gallego “un proceso claro de participación pública e diálogo” con la población afectada por una iniciativa que, según reconoció, está generando “grandísima preocupación”.
La reunión se produce en un momento de máxima movilización en A Laracha y en el conjunto de Bergantiños. En las últimas semanas se multiplicaron las alegaciones contra una planta que prevé tratar 63.500 toneladas anuales de residuos, incluyendo purines, lodos industriales y subproductos animales Sandach, a escasa distancia de viviendas y junto a la cabecera del río Anllóns.
El propio Concello de A Laracha presentó un extenso documento de alegaciones en el que cuestiona prácticamente todos los pilares del proyecto, desde el posible impacto sobre el río y los acuíferos hasta la afección sanitaria, patrimonial y paisajística. A ello se sumaron modelos elaborados por la plataforma vecinal, Ecologistas en Acción y colectivos como Salvemos Cabana.
En el caso de las alegaciones vecinales, los escritos profundizan especialmente en las posibles consecuencias sobre la salud pública derivadas de emisiones contaminantes, olores y bioaerosoles asociados al tratamiento de residuos orgánicos. También alertan del tráfico pesado previsto, del impacto sobre el entorno rural de Soandres y de la posible devaluación de viviendas y propiedades próximas a la instalación.
Durante el encuentro, González Casares defendió la necesidad de avanzar en la descarbonización y en el aprovechamiento de energías renovables como el biogás, pero insistió en que este tipo de proyectos deben desarrollarse con aceptación social y transparencia. El eurodiputado criticó especialmente que la planta se proyecte “moi preto das vivendas e da cabeceira do río Anllóns”, destacando además la “unidade veciñal” existente contra el proyecto.
Mientras tanto, la plataforma continúa ayudando a los vecinos a preparar alegaciones en la antigua escuela unitaria de A Revoltiña donde estarán también la semana que viene en horario de mañana (10 a 12 horas) los días lunes, martes y viernes, y también por la tarde (de 17 a 19 horas) miércoles y jueves. El plazo de presentación de alegaciones finaliza el día 26.












