Avalancha de alegaciones contra la planta de biogás en el Concello larachés
En el registro del vivero de empresas los funcionarios municipales ya tramitaron 142 alegaciones y están pendientes de procesar cerca de medio millar más
A poco menos de una semana para que finalice el período de exposición pública, el Concello de A Laracha ha recibido una avalancha de alegaciones contra la plata de biogás proyectada en Vista Alegre, en la parroquia de Soandres.
Fuentes municipales informaron de que solo en el registro del vivero de empresa–donde está desde hace meses la sede de la Alcaldía por las obras en la Casa do Concello– el personal municipal ya había tramitado a última hora de la mañana de este miércoles un total de 142 alegaciones, mientras que en el edificio administrativo había sobre otro medio millar de documentos que serán procesados y enviados a la Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade, a lo largo de esta semana.
Eso solo en lo que respecta a las presentadas en las dependencias municipales larachesas, sin contar las alegaciones que se están presentando en los registros municipales de Carballo, Cerceda, Arteixo o Culleredo, ni las que están tramitando los vecinos directamente por vía telemática o ayudados por la plataforma Stop Biogás A Laracha, que siguen en la unitaria de A Revoltiña lo que queda de semana y también en la carretera del campo de tiro.
Así las cosas, las alegaciones contra el proyecto de producción de biometano podrían ser miles, lo que demuestra la movilización masiva tanto vecinal como política que hay contra el proyecto. Los afectados laracheses y de toda la comarca tienen disponibles hasta cinco modelos de alegaciones, tanto del Concello larachés (que muchos han usado), como de la plataforma, que incluye un apartado específico sobre problemas sobre la salud y sobre el patrimonio personal, del Concello de Carballo, Ecologistas en Acción y Salvemos Cabana.
Con sus particularidades, las alegaciones se basan en cuatro factores: la más importante, el riesgo que supone para el Anllóns; pero también los olores, el tráfico pesado o los riesgos ambientales y de salud para la población.
Alegaciones del BNG
Uno de los que registró este miércoles sus alegaciones fue el BNG de A Laracha por las “graves deficiencias técnicas, ambientais e legais” de la planta, lo que que justificaría la paralización de su tramitación. La formación nacionalista solicita directamente la denegación de la autorización ambiental integrada y de la declaración de impacto ambiental favorable, aunque plantea de forma subsidiaria la suspensión del procedimiento hasta que se completen nuevos estudios ambientales, hidrológicos, acústicos, arqueológicos y sanitarios.
Entre las principales cuestiones recogidas en el escrito, están los mismos argumentos que presenta el modelo de alegaciones del Concello de A Laracha. El BNG denuncia un supuesto “defecto grave de información pública” al entender que durante el proceso de exposición no se puso a disposición de la ciudadanía toda la documentación relevante del expediente, como informes sectoriales o la memoria vinculada a residuos sandach.
Los nacionalistas cuestionan además la compatibilidad urbanística de la instalación con el suelo rústico donde se pretende ubicar. Según sostienen, las dimensiones de la planta —prevista para tratar 63.500 toneladas anuales de residuos— incumplirían límites relacionados con ocupación, integración paisajística y condiciones establecidas en la Lei do Solo de Galicia. Otro de los aspectos centrales de las alegaciones se refiere al impacto sobre el río Anllóns.
El BNG advierte de los riesgos asociados al tratamiento de grandes volúmenes de residuos líquidos y cuestiona la capacidad real de la planta para garantizar un sistema seguro de depuración y vertido, especialmente en escenarios de lluvias intensas o posibles fallos técnicos. El escrito también pone el foco en los riesgos sanitarios derivados del tratamiento de subproductos animales sansach de categoría 2 y alerta sobre posibles emisiones de patógenos, olores, bioaerosoles y afecciones tanto para viviendas próximas como para explotaciones ganaderas de la zona.
O futuro da Laracha e do noso rural non pode quedar condicionado por un macroproxecto industrial cheo de incertezas ambientais e legais
En relación con la calidad de vida de los vecinos, la formación considera que el estudio ambiental minimiza el impacto del tráfico pesado, el ruido y los olores, sin incorporar simulaciones completas sobre escenarios desfavorables de funcionamiento. Las alegaciones incluyen además referencias al patrimonio arqueológico y cultural de Soandres.
El BNG sostiene que la planta se ubicaría en un entorno con presencia de mámoas, castros y petroglifos catalogados, entre ellos la Mámoa de Chousa Grande, por lo que considera que una infraestructura industrial de estas características sería “estruturalmente incompatible” con la protección de ese paisaje patrimonial. El grupo municipal también advierte del riesgo de incendios forestales y critica la ausencia de un análisis “real” de alternativas de ubicación.
Según los nacionalistas, la localización escogida respondería prioritariamente a los intereses de la empresa promotora y no a una planificación territorial y ambiental rigurosa. La portavoz municipal del BNG, Carolina Castiñeiras, defendió que “o futuro da Laracha e do noso rural non pode quedar condicionado por un macroproxecto industrial cheo de incertezas ambientais e legais”. Además, animó a los vecinos que todavía no hayan presentado alegaciones a hacerlo antes del próximo 26 de mayo, fecha en la que finaliza el plazo de exposición pública del proyecto.













