A Laracha cierra su campo de voluntariado internacional con una intervención en el menhir de Erboedo
Los catorce participantes completaron dos semanas de trabajo en las que también actuaron en el Castro de Montes Claros
A Laracha despidió el campo de voluntariado internacional organizado por el Concello con el apoyo de la Xunta y que ha supuesto dos semanas de trabajo, convivencia y actividades culturales para sus catorce participantes. Se trata de jóvenes de entre 18 y 30 años de diferentes procedencia: dos de Madrid y de A Coruña, uno de Zaragoza, Granada, Murcia, Badajoz y Vigo, así como dos de Italia y uno de Colombia, Francia y Japón.
El alcalde, José Manuel López Varela, acompañado de los ediles Patricia Bello y Juan Carlos Amado, despidió a los voluntarios en el entorno del menhir de Erboedo, donde les agradeció el trabajo realizado y les trasladó el deseo de que disfrutasen de su estancia en A Laracha.
Precisamente, la intervención en el entorno del menhir de Erboedo fue la principal novedad de esta edición. El año pasado se llevó a cabo una tala de los eucaliptos de la parcela municipal en que está ubicado el menhir, lo que permitió descubrir con mayor claridad que este elemento patrimonial se encuentran en un emplazamiento rocoso de forma circular o elíptica. A partir de ese hallazgo, se está investigando si esa configuración del terreno responde a una formación natural o artificial. En este contexto, los voluntarios de este año centraron los trabajos en la deseucaliptización de la zona, eliminando los rebrotes de los eucaliptos que volvieron a surgir.
La arqueóloga Puri Soto, responsable de la supervisión arqueológica de los trabajos, valoró como "muy eficiente" el trabajo realizado por los voluntarios, contribuyendo a mantener la parcela y facilitar la continuidad de los trabajos de investigación y puesta en valor del enclave.
Además, los voluntarios trabajaron en el Castro de Montes Claros, donde dieron continuidad a las actuaciones realizadas en años anteriores, sobre todo la limpieza manual de los afloramientos rocosos y otras tareas auxiliares vinculadas a las excavaciones arqueológicas.
Además del trabajo de campo, los catorce voluntarios disfrutaron de un amplio programa de actividades culturales, educativas y de ocio, conociendo diferentes lugares de A Laracha, la Costa da Morte y otros puntos de Galicia. Visitas, senderismo, deportes acuáticos y actividades relacionadas con la música tradicional gallega complementaron su estancia.
El Concello larachés hace una valoración positiva de esta nueva edición del campo de voluntariado.











