A Laracha busca refugio frente a los veranos cada vez más calurosos
El Concello creará, con ayuda de la Xunta, una fuente transitable en el parque Maximino Canedo

Los veranos cada vez más calurosos empiezan a cambiar también la forma de diseñar los espacios públicos. A Laracha se prepara para adaptarse a ese nuevo escenario en pleno centro urbano, donde el parque Maximino Canedo se transformará en un refugio climático en el que el agua y el arbolado contribuirán a ofrecer alivio cuando los termómetros se disparen.
El proyecto ya había sido anunciado a comienzos de mes por el Concello, que sacó las obras a licitación por 111.313 euros. Este miércoles, la directora xeral de Enerxías Renovables e Cambio Climático, Paula Uría, y el alcalde, José Manuel López, presentaron la actuación, que recibirá 59.986 euros de la Xunta. La aportación alcanza el máximo previsto por la convocatoria y cubrirá el 80% de la inversión subvencionable.
Detrás de la intervención está un problema especialmente asociado a los entornos urbanos: el efecto isla de calor. Las infraestructuras y la propia actividad humana e industrial provocan que determinados puntos de las zonas urbanas registren temperaturas superiores a las zonas rurales de su entorno. La creación de refugios climáticos busca precisamente disponer de lugares donde amortiguar ese efecto y protegerse durante los episodios de temperaturas elevadas.
El parque Maximino Canedo reúne además varias condiciones para asumir esa función. Es un parque arbolado, situado en pleno casco urbano y muy frecuentado por vecinos de todas las edades, incluidos niños. A esa sombra se añadirá ahora el agua para favorecer la creación de un pequeño microclima y mejorar el confort durante los días de mayor calor. Para conseguirlo, la actual fuente ornamental desaparecerá y será sustituida por una instalación seca o transitable.
Los chorros emergerán directamente desde el pavimento y contarán con iluminación integrada. Cuando los surtidores estén apagados, la superficie quedará completamente disponible para el tránsito peatonal. La actuación incluirá, además, la renovación de todo el pavimento. El agua generará una lámina móvil que contribuirá a refrescar el entorno.
El sistema permitirá al mismo tiempo controlar el consumo y mejorar la eficiencia, dos aspectos que la Xunta considera esenciales para que la propia solución frente al calentamiento no implique un uso desmedido de recursos.













