Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

Mi cuenta

Las notificaciones están bloqueadas. ¿Cómo desbloquear?

La cesta de la compra está agujereada

Cuando vuelvo del hipermercado o del supermercado más cercano me hago una pregunta: ¿Estará agujereada la cesta de la compra? Es que cada vez caben menos productos en su continente y ello es debido a que la carestía de la vida sigue subiendo sin que los responsables políticos hagan algo para frenar este proceso que está ahogando a miles de familias, especialmente a las que tienen menores ingresos, que se convierten con el paso del tiempo en potenciales pobres ya que una gran mayoría de ellas no llegan al final del mes. 

En los últimos tres años se registró un aumento del 36% en la cesta de la compra, algo tremendamente desconcertante y desequilibrante, y en lo que llevamos de año sumamos un 2,5% más. Este incremento tan desorbitado hace que los consumidores de a pie, los que acuden casi diariamente para abastecerse de los productos necesarios e imprescindibles, hagan un largo recorrido por los distintos centros de compra para ver las diferencias en los precios de los productos de primera necesidad. Las visitas se hacen a varios supermercados y tiendas de barrio para intentar controlar el gasto que sigue aumentando de manera muy alarmante.

Hace un par de días y estando en la cola de un supermercado oí lo que hablaban tres jóvenes universitarios que compartían piso. Uno de ellos se dirigía a otro diciéndole: ¿Tienes que disminuir tu costumbre permanente de comer tan a menudo huevos? Y le explicaba con detenimiento: ¿Si sigues haciéndolo tendrás que comprártelos tú? Puntualizando: “Del dinero común no puede salir un pago tan elevado en huevos”. Mencionaba que en los últimos días se había registrado un doble tema: que se producía un ligero desabastecimiento en las vitrinas y que había aumentado en estas fechas por encima del 3% el costo de la docena de huevos, y en el cómputo general de los seis primeros meses del año ronda el 50%.

El coste acumulado en los últimos tres años es muy significativo y los consumidores sienten que la cesta es cada vez más cara y que, a pesar de ir más a menudo a comprar, el gasto total se ha incrementado. Consideran que la subida no es un fenómeno pasajero sino que está entre nosotros para quedarse.

Los hábitos del consumidor están cambiando y se refleja en que en vez de hacer una compra grande a la semana ahora hacen varias a lo largo de siete días. De este modo optimizan su presupuesto. Aunque las compras sean más pequeñas la realidad es que el gasto aumenta al acudir a distintos establecimientos.

Los estudios de calle señalan que hasta ahora una persona tenía un gasto mensual en comida que se acercaba a los 200 euros. Con las reiteradas subidas se puede cuantificar por encima de los 230 euros mensuales. Un gasto no previsto en el presupuesto anual que les cuesta afrontar a muchas familias y que repercute en el llenado de la cesta de la compra.