En el mapa autonómico imperan las coaliciones para poder gobernar
Hasta la fecha se ha repetido un resultado muy parecido en cuatro ocasiones en procesos electorales convocados de forma anticipada por la fuerza mayoritaria el PP. En Extremadura; Aragón; Castilla y León, y Andalucía se ha dado una parecida aritmética definitoria de que para seguir gobernando es necesario hacer coaliciones con las que unir fuerzas gobernantes que otorguen mayorías numéricas o a través de pactos puntuales. El partido de centro derecha tiene que dar entrada en sus gobiernos a representantes de los que están más a la derecha, para muchos la ultraderecha, como es el caso de Vox, que a nivel europeo mantiene vinculaciones y lazos de unidad con partidos muy extremistas del arco parlamentario de la derecha. Núñez Feijóo y Abascal, les guste a no, están condenados a entenderse ante la falta de mayorías naturales que siguen estando vetadas elección tras elección. Los adelantos electorales otorgan victorias en escaños y porcentajes pero no afianzan la hegemonía de una fuerza
Estas dos fuerzas políticas que en muchos casos firman acuerdos autonómicos que luego no son corroborados a nivel nacional cuando se debaten los mismos temas que ahora se contemplan en las hojas de ruta firmadas en ocasiones al tiempo límite para que los ciudadanos no tuvieran que volver a ejercer su derecho al voto. El último líder es Juanma Moreno, que a lo largo de la campaña dijo de manera constante que no gobernaría con los diputados o militantes pertenecientes al partido de Abascal. Ahora los va a necesitar si es que quiere mantener su ejecutivo a lo largo del mandato que debe iniciar. En caso contrario habría que aplicar la normativa correspondiente y volver a votar. Algo que supongo, después de las experiencias extremeña y aragonesa, que nadie quiere por los elevados costos económicos y humanos que el proceso podría implicar.
En tres de las autonomías, las primeras en someterse al sufragio de las urnas, PP y Vox van a mantener una coalición de Gobierno. En la última, Andalucía, está más complicado si se tiene en cuenta que tan solo se precisan dos votos para alcanzar la mayoría absoluta. Me inclino por la gobernabilidad independiente con pactos puntuales en los que va a imperar lo de la “prioridad nacional” que defiende Vox. Extremeños, castellanos y leoneses, y aragoneses la han asumido para poder gobernar. En Andalucía el tema está mucho más complicado.
