Shakira ya no es Shakira
Shakira ya no es Shakira. Quizá nunca lo fue. Todo es posible en este mundo líquido y delirante que nos ha tocado vivir esta temporada de la serie. Quizá seamos todos protagonistas de un gran reallity del que Shakira ha sido expulsada por mal comportamiento con Hacienda (JAS) y ha sido sustituida por una doble chilena (término doblemente futbolero) que no es capaz de imitarla por completo porque no le han descargado todo el software.
He visto de refilón el vídeo del Mundial de Shakira-NOShakira y me he rascado la cabeza, asaltada por un mar de preguntas sin respuesta. El Mundial se celebra en USA, Canadá y México. Bien. Pero en el vídeo Shakira sale cantando ritmos africanos como si nunca hubiese salido de Sudáfrica, como si estuviese en un eterno día de la marmota. No solo sale cantando ritmos africanos: el escenario cuenta con unas chozas de paja a lo película de Tarzan y con unos niños negros monísimos y sonrientes jugando al fútbol, que yo supuse los hijos de las alegres danzarinas que salían en el vídeo de “Esto es África”. Así pues, la teoría de que Shakira no es Shakira puede ser cierta. La nueva Shakira ha recibido el software atrasado y aún no han podido actualizarla, por eso compone siempre la misma canción del mundial y por eso falla los pasos que ella misma ha inventado.
Sin embargo, Madonna sigue siendo Madonna. Ha sacado un nuevo vídeo que solo se puede calificar como puro espectáculo de reinvención madonesca. Repleto de estrellas del cine, la moda, el arte, el deporte y el espectáculo, la señora mayor de 67 se mueve con más gracia que la doble-chilena de Shakira, sigue con las ganas de provocar y de componer temazos de toda la vida pero mucho más operada. ¡Qué sería de Madonna sin operarse! Es parte de su construcción vital, de su deconstrucción y de su ultramadonismo. El vídeo transcurre en el baño de un garito en el que se insinúa de todo, desde sexo oral hasta drogas pero eso sí, todo el mundo lo está pasando bomba. Termina con una kermesse de baile orgiástico en el que participan todos con estéticas tremendas y ritmos que la doble de Madonna no podría seguir mientras no le implanten el Hardware correspondiente
En el vídeo sale Benedict Cumberbatch, el actor de Sherlock y Doctor Strange, para que se ubiquen. Pues algún que otro beato meapilas lo ha insultado porque “¿Cómo se le ocurre salir bailando en un garito con gente drogándose y un baño? ¿Acaso no tiene suficiente dinero?”. Aún arrastramos el estigma del pecado original, lo concedo, pero que la gente no sepa diferenciar la realidad de la ficción y un vídeo de Madonna de un vídeo del Mundial es una lacra de la que no hay forma de librarse.
No veo por ahora demasiado interés por el Mundial, por cierto. El otro día intenté ver el México-Sudáfrica y me sentí como ese personaje de “Aquí no hay quién viva”, Vicente Maroto, el hombre cojín. Viendo el fútbol por puro completismo mientras me quedo dormida por culpa del soporífero partido. El otro día en la Cervercería estábamos cuatro amigas viendo la final del Mundial de 1980 y además del buen fútbol de la época, coincidimos en que nos gustaban mucho más las equipaciones antiguas, con los pantalones bastante más cortos y las camisetas retro, nada de estos ropajes actuales de vendedores de droga mal cortada. Si es que, amigo lector, la estética es importante. Incluso en los baños de Madonna.
