Hace años, las papeleras de la red de Metro madrileña lanzaban a los pasajeros el mensaje “Más de mil cámaras velan por su seguridad”. En A Coruña tenemos la versión a escala. Y con un matiz: nuestras más de cuatrocientas cámaras se centran en regular el tráfico, no buscan disuadir de cometer delitos –o registrarlos–. Por suerte para nosotros.
