Saber y poder no son sinónimos. Y menos en el contexto de saltarse la prohibición de acceder a la playa durante una alerta para hacer surf porque uno conoce las olas. La alternativa a la multa por incumplir las normas es un acuerdo en el que los surfistas asumen el riesgo y cuentan con dispositivo propio de seguridad. Les sale mejor pagar la sanción... Y cruzar los dedos para que no pase nada.
