Con el comienzo de las pruebas de acceso a la universidad llegaron los nervios a las aulas. Algunos por no estar seguros de si habían estudiado lo suficiente. Otros, que esperemos que no existan, por miedo a ser delatados. Y es que ayer se estrenó un detector de frecuencias para alertar si algún listillo, que no es lo mismo que listo, usaba ayudas electrónicas.
