Aunque el hecho de dos derrumbes en la misma zona en menos de un mes (calle Barrera y San Nicolás) pueda hacer pensar lo contrario, lo cierto es que los edificios en ruinas son menos ahora que hace cinco años. Del millar que había entonces hemos pasado a 250, lo que demuestra que el trabajo hecho por el Gobierno local empieza a dar sus frutos.
