La Fundación Wenceslao Fernández Flórez cumplió esta semana veinticinco años defendiendo el legado del genial escritor coruñés desde su casa de Villa Florentina, que Alicia Longueira y Teresa Morís han cuidado como el tesoro que es. Como dice el presidente de la fundación, José Luis Castro de Paz, un poco de ayuda institucional tampoco vendría mal.
