El Puerto acogió ayer una de esas escalas inaugurales en las que se recibe al buque con alegría y con metopas, que es una palabra que solo se usa en estas ocasiones. El buque en cuestión es el ‘Douglas Mawson’, un crucero de bastante lujo que suele visitar lugares tan fresquitos como la Antártida o el Ártico. Quién los pillara el pasado fin de semana.
