Considerado casi un barrio isla, en el que apenas hay servicios, Adormideras volverá a tener farmacia en breve y en el mismo edificio en el que ya había estado otra botica. Es una cosa menos por la que tener que desplazarse fuera del barrio aunque los residentes todavía tienen más necesidades sin cubrir. Entre otras, un supermercado y un cajero automático.
