Son de los que se bañan en la playa de Riazor llueva, truene o, incluso, aunque haga sol. Los Golfiños son una parte más del paisaje de esta playa coruñesa y, desde ayer, tienen su pequeño homenaje, una estatua para recordarlos y marcar su lugar. Es una figura de bronce, realizada por el escultor Miguel Couto, que representa a una mujer a punto de zambullirse.
