El “Lume Irmandiño” revienta la temperatura en Vimianzo
Una riada humana "asaltó" el castillo en la noche del sábado

El “Lume Irmadiño” del Asalto ao Castelo de Vimianzo contribuyó a subir todavía más la temperatura en la capital de Soneira, en un fin de semana de récord en todos los sentidos. Mientras en el Asaltiño la guerra de agua ayudaba a sofocar el calor, durante la marcha de las Irmandades Parroquiais y la lectura del pregón la Praza do Concello era un verdadero horno donde costaba mantenerse en pie.
Con la llegada de la noche, el mercurio bajó para los conciertos, algo que agradecieron todos los asistentes, y el fuego se reavivó con la marcha de antorchas siguiendo al ariete para asaltar la fortaleza en una verdadera riada humana. Desde la organización realizaron un balance muy positivo de todas las jornadas, con su culmen este sábado. La fiesta se prolongó hasta la salida del sol, con la resaca de una noche histórica de miles de almas.
Manuel Rial como portavoz de la organización destacó que los vascos En Tol Sarmiento fueron el gran descubrimiento de la noche, que, además, trajeron a mucho público del País Vasco para verlos en tierras irmandiñas. También fue un concierto especial para Dakidarría, ya que se reincorporó el cantante, tras una caída al romper varias costillas, y el intérprete de Los de Marras tuvo que actuar sentado también por una lesión.
La noche comenzó con una fiesta total con De Ninghures, a la que pusieron el broche de oro Festicultores. En medio, una magistral interpretación teatral, con un elenco de actores que revivieron la historia con muchos guiños al presente. Un verdugo con tintes modernos, una hija “casadeira” que incluso confundían con un “therian” o una señora adinerada a cuenta de los eólicos, ayudaron a ponerse en pie de guerra para tomar la fortaleza poco después de medianoche.
Miles de personas vivieron el Asalto ao Castelo el fin de semana, con sesión vermú y un Asaltiño también muy concurridos a pesar del calor. La animación de rúa con las batukadas Dautaka (Tenerife) y Rapacollóns Big Band (Fisterra) hicieron vibrar a toda la vecindad.












