Carlos Bardullas reivindica una peluquería con identidad: "La tendencia ya no es parecerse a todo el mundo, sino parecerse más a una misma”
El estilista camariñán sitúa a Galicia como uno de los territorios donde la peluquería evoluciona hacia la naturalidad, la elegancia y la personalización

Durante décadas, las tendencias en peluquería han llegado desde grandes capitales internacionales. Sin embargo, cada vez son más los profesionales que defienden una forma diferente de entender la belleza, donde la técnica se pone al servicio de la identidad de cada persona y no de los dictados de una moda uniforme.
Para el estilista Carlos Bardullas, de A Ponte do Porto (Camariñas), creador del Sistema Ambidextra de corte con dos manos, Galicia vive un momento especialmente creativo en el ámbito de la peluquería, impulsado por una nueva generación de profesionales que apuesta por la naturalidad, la elegancia y el respeto por la esencia de cada mujer.
"Durante años hemos visto cómo las tendencias tendían a uniformar la belleza. Ahora ocurre justo lo contrario: cada vez más mujeres quieren reconocerse cuando se miran al espejo. Buscan un estilo que las represente, no un corte idéntico al de una fotografía de redes sociales", explica Bardullas.
Esta filosofía conecta con un movimiento que trasciende la peluquería. La moda, la gastronomía, el diseño o la artesanía gallegas viven un momento de gran reconocimiento gracias a una mirada que combina tradición, innovación y autenticidad. Para Bardullas, la peluquería forma parte de esa misma corriente.
"Lo gallego está de moda porque transmite verdad. No se trata de seguir una etiqueta, sino de trabajar desde la calidad, la sensibilidad y el respeto por la personalidad de cada cliente", apunta.
Desde esta visión, el verano de 2026 consolida una tendencia clara: cortes con movimiento, melenas que respetan la textura natural del cabello, colores luminosos sin artificios y técnicas que potencian la belleza individual frente a la estandarización.
Precisamente esa búsqueda de la personalización fue la que llevó a Carlos Bardullas a desarrollar el Sistema Ambidextra de corte con dos manos, un método propio que permite trabajar el cabello de forma más equilibrada, precisa y orgánica, adaptando cada corte a la caída, el volumen y las características naturales de cada persona.
Para el estilista, la peluquería también desempeña un papel en el empoderamiento femenino.
"Una mujer no necesita transformarse para sentirse segura. Muchas veces basta con descubrir la mejor versión de sí misma. Nuestro trabajo consiste en potenciar esa identidad, no en ocultarla", asegura.
Frente a la rapidez de las tendencias efímeras, Bardullas defiende una peluquería de autor, basada en la técnica, la observación y la creatividad, una forma de trabajar que, en su opinión, está encontrando en Galicia un terreno especialmente fértil para seguir creciendo.










