El IV Encontro Burla Verde exhibió en Mazaricos un rural vivo y organizado
Más de 50 plataformas y entidades participaron en el mismo y otras 35 que no pudieron desplazarse hicieron llegar su respaldo a la iniciativa

El IV Encontro Burla Verde cerró este domingo en Santiago de Arcos, Mazaricos, dos días de formación, debate, reivindicación, cultura y convivencia que, según asegura la plataforma convocante, dejaron un mensaje claro: "o rural galego segue vivo, segue organizado e non está disposto a renunciar ao dereito a decidir sobre o seu territorio e o seu futuro".
La organización corrió a cargo de la Plataforma Salvemos A Ruña, en colaboración con distintos colectivos de toda Galicia, entidad que hace una valoración muy positivo de un encuentro en el que participaron más de 50 de entidades. Otras 35 organizaciones que no pudieron estar presentes trasladaron su adhesión al encuentro.

La elección de Mazaricos como sede se debió a que sobre este municipio y su entorno planean proyectos eólicos como Alvite II, A Ruña III, así como el proyecto de la central hidroeléctrica reversible de A Ruña y las plantas de biogás de Maroña y Fornís.
Obradoiro jurídico
El IV Encontro Burla Verde comenzó el sábado con un obradoiro jurídico en el que un letrado y la presidenta de Ecologistas Galicia Atlántica e Verde (EGAV) pusieron al alcance de los colectivos asistentes las principales herramientas administrativas y judiciales para la defensa del territorio.

La siguiente actividad, el Espazo Ecoloxista, reunió voces de Altri No, Ecologistas Galicia Atlántica y Verde, Carme Varela y Tonio Nogueira para abordar diferentes maneras de organizarse y defender el territorio.
Otro de los momentos importantes fue la conferencia del catedrático Juan Ramón Vidal Romaní sobre los riesgos de las centrales hidroeléctricas reversibles.
Foro do territorio y andaina
El Foro do Territorio de la jornada de tarde fue otra de las propuesta destacadas. Los colectivos participantes tuvieron la oportunidad de explicar no tanto los impactos de los proyectos que combaten como las herramientas que utilizaron, los errores de los que aprendieron, las experiencias que pueden trasladar a otros territorios y las necesidades que tienen en la actualidad.
Mientras se desarrollaba el Foro del Territorio, alrededor de 50 personas participaron en la andaina á Ruña, que permitió conocer directamente el espacio y comprender sobre el propio terreno la dimensión de las actuaciones previstas en la zona.

Con la puesta del sol llegaron las proyecciones audiovisuales sobre A Ruña de Roberto Vilela y Paco Perú, cerrándose la jornada con los conciertos de Yas de Luaces, Zeltia Irevire e Baralhete Sound System.
La programación del domingo comenzó con una mesa redonda protagonizada por los colectivos locales Salvemos A Ruña, Boca de Sapo y Vendaval, que trasladaron al público cómo se viven desde dentro diferentes conflictos territoriales. Las intervenciones pusieron también una mirada crítica sobre el papel que desempeñan los responsables políticos locales cuando aparecen este tipo de proyectos.
Feria del Libro
La mañana dio paso después a la palabra escrita. María Bella presentó 'Un Monte todos os Montes' y, a continuación, el encuentro 'Literatura e territorio: voces fronte ao espolio' reivindicó el papel de la literatura ambiental, de la divulgación y de la cultura como herramientas para comprender, contar y defender la tierra.
Después de un breve ciclo teatral, las pandereteiras de la Asociación de Amas de Casa de Mazaricos fueron las encargadas de poner música a la clausura de un encuentro en el que el sábado hubo, además de mesas informativas de colectivos procedentes de distintos puntos de Galicia, puestos de artesanía y productos ecológicos. El domingo se celebró la Feira do Libro.

Si una imagen deja esta cuarta edición, según la organización, no es únicamente la de las pancartas o los debates.
"É a de persoas de lugares moi diferentes falando entre elas, intercambiando contactos e documentos, preguntando como fixeron outros, ofrecendo axuda, comendo na mesma mesa ou bailando xuntas despois dunha xornada de traballo. Ese é o tecido que o Burla Verde pretende continuar construíndo", afirman.












