
Último domingo del año con citas feriales en Carballo y Cee, que al coincidir con el día de Navidad tuvieron un resultado muy flojo. La Praza do Concello de Carballo estaba vacía y ni siquiera el churrero levantó la persiana. Solo tres cosecheros y comerciantes de frutas y legumbres hicieron acto de presencia.
Fue el mercado del barrio de A Milagrosa el que salvó la jornada feriada, con casi medio centenar de puestos de textil, calzado, bolsos y un puesto de churros. La actividad se extendía desde la Avenida da Milagrosa hacia el Fórum, pero con abundancia de huecos vacíos. La reducción de actividad también se dejaba entrever en la hostelería y el comercio local.
En Cee, el área de O Recheo, próxima al centro comercial Finisterrae, no llegaba a los quince puestos ambulantes, con textil, calzado y algo de alimentación. El ambiente era muy flojo, y la oferta no encontraba demanda.








